Catedral de Tánger
| Documentos - Santiago Agrelo |
Un día para la memoria:
A los presbíteros, a las personas consagradas y a los fieles laicos de la Iglesia de Tánger
A todos vosotros, amados del Señor: Paz y Bien.
El pasado día 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de Santa María Virgen, se cumplían 50 años de la dedicación de la iglesia catedral de Tánger. El próximo 27 de mayo, solemnidad de Pentecostés, terminadas las obras de restauración en el edificio, celebraremos con una misa de acción de gracias el aniversario de aquella dedicación.
Deseo, queridos, que éste sea un día para hacer memoria de la cercanía de Dios a nuestra vida.
Memoria de la gracia de Dios con nosotros:
Esta casa, vuestra casa, es sacramento de la cercanía de Dios a la vida de sus hijos.
Si la llamamos casa de Dios, damos a entender que en ella es el Señor quien nos recibe, quien nos acoge, quien habla con nosotros, quien nos invita a su mesa, quien nos ofrece su hospitalidad.
Si la llamamos casa de la Iglesia, significamos que en ella somos convocados por el Señor, en ella alabamos y bendecimos al Señor, le damos gracias, le presentamos nuestra necesidad y nuestra oración, en ella hacemos resonar el cántico nuevo de los redimidos, en ella nos damos un signo de paz, en ella somos enviados por el Señor a los pobres para llevarles el evangelio de la vida.
En esta casa de Dios y de la Iglesia escuchamos la palabra inspirada que nos salva, la palabra por la que somos recreados en Cristo, palabra profética y vivificadora, que viene del cielo como la lluvia y empapa la tierra y la hace fecunda.
Aquí celebramos los misterios de la fe, los sacramentos de la gracia; en este lugar santo nuestros sentidos, alertados por el Espíritu Santo, reconocen la salvación que viene de Dios; aquí vemos brillar la luz que ha de alumbrar a todas las naciones, la gloria del pueblo que Dios ha rescatado.
Memoria de tu deseo de Dios:
El deseo de Dios es gracia que de él recibimos, y suele, en principio, ir acompañada de una dolorosa experiencia de necesidad. Luego el deseo de encontrar lo que necesitabas, se transformó en ansia de abrazar a quien amabas. Y todo, lo que buscabas pobre, lo que buscas amando, todo está representado en esta casa de tus deseos: “Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor”. Vienes a su casa porque lo buscas a él; encuentras deseables sus moradas, porque te consumes de amor por él; envidias al gorrión que allí encontró su casa, a la golondrina que allí encontró su nido y sueñas la dicha de vivir para siempre donde mora tu Dios.
Memoria de la comunidad eclesial:
Hoy celebramos los 50 años de este edificio que levantó el ingenio humano, una casa sencilla y hermosa que respetamos y cuidamos, un hogar que adornamos porque es de Dios y de su Iglesia.
Pero ese edificio, que es para nosotros casa y hogar, nos recuerda también lo que somos a los ojos de Dios cada uno de los creyentes: “Sois edificio de Dios”. “Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu”.
El edificio en el que entramos nos recuerda el templo de Dios que somos. “Acercándonos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también nosotros, como piedras vivas, entramos en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo”.
Memoria de los pobres:
Os he hablado de la necesidad como seno primero para la implantación del deseo de Dios en nuestros corazones. La primera experiencia de Dios la hicimos desde la experiencia de nuestra pobreza. El salmista dijo: “Dios prepara casa a los desvalidos, da fuerza y poder a su pueblo”. Y tú has puesto en sus palabras un significado que el salmista no podía darles: Dios ha preparado para los pobres la casa que es Cristo, casa de la paz, casa del pan, casa de la gracia, casa del Espíritu. Dios ha preparado casa para ti.
Esta casa, memoria de nuestra pobreza y de la bondad de Dios con nosotros, es memoria del amor de Dios a todos los desvalidos. La casa que Dios ha preparado es para todos.
Que el celo de su casa te lleve a los caminos para llenar de pobres el banquete de tu Señor.
Invitación:
Queridos: ésta es una invitación a todos vosotros para que, en el día de Pentecostés de este año de gracia de 2012, participéis en las celebraciones jubilares de nuestra iglesia catedral.
Que resuene siempre en vosotros la alabanza del Señor, que en vuestro corazón se mantenga siempre encendido el fuego sagrado de la caridad, que la gloria del Señor habite por la fe en cada uno de vosotros.
Tánger, 2 de febrero de 2012.
Fiesta de la Presentación del Señor.
┼ Fr. Santiago Agrelo Martínez
Arzobispo de Tánger

















